La A-15 se vuelve a abrir al completo después de una inversión que alcanza los 95 millones

La Diputación de Gipuzkoa visitó el renovado túnel de Belabieta, en la A-15. Foto: DFG

Después de una inversión que alcanza los 95 millones de euros y unas obras que han durado ocho años, la Diputación de Gipuzkoa dio por finalizada la renovación de los túneles ubicados en plena A-15. La carretera, que enlaza al territorio directamente con Navarra, fue abierta definitivamente a finales de este mes de mayo, hecho que representa un ‘‘hito significativo’’ en el ámbito de la obra pública en el territorio. 
La partida presupuestaria destinada a este proyecto ha permitido dotar a la infraestructura de sistemas de seguridad de máxima exigencia, con mejoras relevantes en sostenibilidad y tecnología punta. 
La culminación de las actuaciones se produjo en el túnel de Belabieta. La diputada general, Eider Mendoza, visitó este lugar el pasado 21 de mayo, acompañada del diputado de Infraestructuras Viarias y Estrategia Territorial, Félix Urkola. Mendoza reconoció que las obras han supuesto “gran esfuerzo y tiempo”. Asimismo, puso en valor el papel fundamental de las carreteras como infraestructuras que vertebran Gipuzkoa, ya que al “conectar pueblos y comarcas’’ resultan ‘‘esenciales para la competitividad de las empresas”.
En palabras de la diputada, “hablamos continuamente de competitividad y de movilidad, pero sin una red de carreteras eficiente, moderna y segura, eso no es posible”, afirmó. 
Centro de control
Las mejoras realizadas configuran una infraestructura avanzada, inteligente y con un importante valor añadido de sostenibilidad. Estas herramientas han sido incorporadas a los tres túneles de la carretera que pertenecen a Gipuzkoa. Entre ellos, Belabieta, el más largo, con 1.836 metros de longitud.
En el ámbito de la seguridad, se ha desplegado un sistema de cerca de 150 cámaras en total, dotadas de visión e inteligencia artificial, que monitorizan los túneles las 24 horas del día y son capaces de detectar en tiempo real incidencias, activando de forma automática los protocolos de respuesta. Todo ello se gestiona desde el centro de control renovado del departamento en Miramón (Donostia), desde el que se opera el conjunto de túneles e incluso cabe la posibilidad de mantener una comunicación directa con las personas usuarias a través de megafonía y paneles de señalización variable.

La Diputación de Gipuzkoa dio por finalizada la renovación del túnel de Belabieta, el paso que faltaba para culminar unas obras que han durado ocho años

Además, la propia infraestructura incorpora sistemas de detección en la propia calzada, mediante sensores bajo el asfalto que permiten detectar vehículos en sentido contrario, medir el aforo y anticipar situaciones de congestión. 
Las obras de renovación de los túneles de la A-15 en Gipuzkoa se iniciaron en 2018 con la rehabilitación del túnel de San Lorentzo, cuyos trabajos se desarrollaron hasta 2019. Posteriormente, entre 2021 y 2022, se actuó en el tubo en sentido Iruña del túnel de Belabieta. 
Más adelante, entre 2023 y 2024, se acometieron las renovaciones de los túneles de Gorosmendi (sentido Iruña) y Oindolar (sentido Donostia). Las actuaciones en los sentidos contrarios de ambos se iniciaron a finales de septiembre de 2024 y entraron en servicio en la primavera del año pasado. 
El punto final a las actuaciones en Belabieta culmina una obra costosa –y a su vez estratégica también para la Diputación–, ya que ha afectado durante ocho años al tráfico entre Gipuzkoa y Navarra.

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