Informe de Coyuntura de FVEM: la industria del metal de Bizkaia entra en periodo de estabilización
Casi el 25% de las empresas registra una actividad inferior a la prevista, frente al 21% que consigue superar sus expectativas
- Estrategia Empresarial
- 29-Julio-2026
Presentación del Informe de Coyuntura de la Industria del Metal de Bizkaia en FVEM. Foto: FVEM
El Informe de Coyuntura de la Industria del Metal de Bizkaia, presentado en FVEM, refleja una cierta recuperación de la actividad respecto a los bajos niveles de los dos últimos ejercicios. No obstante, su presidenta, Begoña San Miguel advierte de que esta mejora parte de un punto especialmente débil y todavía no permite hablar de una recuperación consolidada. “Los datos son mejores, pero debemos interpretarlos con cautela. Partimos de niveles especialmente bajos y estamos ante una corrección de mínimos, en ningún caso ante una recuperación sólida”.
El informe recoge las respuestas de 207 empresas, que representan a 17.710 personas trabajadoras. Una de las principales novedades es el Índice de Coyuntura FVEM, que pondera diez variables de actividad, negocio, resultados, inversión y empleo. El indicador pasa de 49,6 puntos a finales de 2024 a 54,8 al cierre de 2025 y a 60,8 puntos en el primer semestre de 2026. De este modo, el sector abandona la franja “mala” y entra en la parte baja de la banda 'normal'. FVEM subraya que esta calificación representa estabilización, frenando la tendencia negativa de los dos años previos, y no bonanza. Las previsiones para el segundo semestre se mantienen en esa misma banda, sin expectativas de mejora.
En materia de actividad, casi el 25% de las empresas señala que su evolución ha sido inferior a la prevista, mientras que el 21% ha superado sus expectativas. Aunque los datos mejoran respecto a 2025, todavía son más las empresas que no alcanzan sus previsiones.
De cara al segundo semestre, aproximadamente dos de cada tres empresas esperan trabajar por encima del 75% de actividad y algo más del 15% prevé mantenerse por debajo del 50%. FVEM no anticipa una mejora significativa, aunque confía en que se mantengan los niveles alcanzados al cierre de junio.
La situación de los mercados también evoluciona. Las empresas que operan en mercados en recesión se reducen hasta el 15%, aunque esto no responde a una reactivación intensa. Cerca del 56% continúa describiendo sus mercados como estancados. Las previsiones son algo más positivas, pero siguen condicionadas por la situación geopolítica, la debilidad de Alemania y Francia y la competencia internacional.
El 43,3% de las empresas considera que su nivel de pedidos es normal, aunque el balance entre carteras débiles y fuertes continúa siendo negativo.
La facturación ha crecido un 0,83% respecto al primer semestre de 2025, superando ligeramente las previsiones. Para la segunda mitad del año, el 40% espera aumentar su cifra de negocio y el indicador agregado apunta a un crecimiento anual del 1,84%, aunque esto no compensará las caídas de años previos. Las exportaciones se mantienen estables.
El principal elemento de preocupación se encuentra en los márgenes de explotación, que se reducen de media un 0,73%, caída que se suma al descenso del 1,23% registrado en 2025. “La facturación crece, pero las empresas siguen perdiendo rentabilidad”, ha advertido San Miguel.
El porcentaje de empresas con beneficios se sitúa en el 79,8%, por debajo del 80% por primera vez desde 2023 y lejos de las previsiones realizadas seis meses atrás. Esto significa que el 20,2% presenta resultados nulos o negativos, una alerta sobre su viabilidad futura.
La inversión también refleja la prudencia empresarial. El balance entre las compañías que aumentan y reducen sus inversiones pasa del +16,7% al –1,5%, la primera lectura negativa desde 2021. “La caída de la inversión es un indicador adelantado de que el tejido empresarial percibe luces rojas en el horizonte”, ha señalado la presidenta. A pesar de ello, la inversión en I+D+i continúa en positivo, lo cual supone una apuesta por el futuro.
En materia de empleo, la afiliación a la Seguridad Social en las empresas del metal de Bizkaia alcanzó a 30 de junio las 57.644 personas, el nivel más alto de los últimos quince años. El 24,5% de las empresas prevé aumentar su plantilla y el 12,5% anticipa una reducción. Aunque el balance sigue siendo favorable, FVEM estima que el empleo se mantendrá estable respecto al cierre del primer semestre.
Entre los principales factores de preocupación para la competitividad se encuentran el absentismo, los costes laborales y la dificultad para incorporar profesionales con la cualificación necesaria. La tasa de absentismo alcanzó el 10,41% en 2025, equivalente a más de 5.800 personas que no acudieron diariamente a su puesto de trabajo. FVEM estima que el 47% del empleo creado en 2025 sirvió para absorber dicho incremento.
“Estamos en un momento de estabilidad construido desde un punto de partida muy débil. El reto será mantener la actividad, confirmar la mejora de pedidos y mercados y conseguir que el crecimiento de la facturación venga acompañado de una recuperación de la rentabilidad”, ha concluido San Miguel.
La presidenta de FVEM ha destacado la necesidad de favorecer la competitividad mediante el talento, la inversión, la innovación y la productividad; abordar de forma conjunta y responsable el absentismo; y avanzar hacia un entorno laboral, fiscal y normativo que permita a las empresas competir.
