Todo cambio sostenible en el tiempo precisa un cambio cultural. Y cambiar nuestra cultura de innovación en Euskadi, quizá demasiado ligada a lo tecnológico, también. Necesitamos nuevos ingredientes para construir futuros en un contexto de cisnes negros, de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad; de polarización ideológica, de neoliberalismos que ponen en jaque las democracias, de nuevas redistribuciones geoestratégicas del poder, de cambios de paradigma que afectan la convivencia intergeneracional, de una IA que cuestiona nuestra forma de vivir.En 2004 H. Chesbrough nos presentó el concepto de innovación abierta, en contraposici

