El ecosistema cultural vasco vive un momento de renovación. La modernización digital de los grandes museos, como el de Bellas Artes de Bilbao y el Guggenheim, la proyección internacional del Valle Salado de Añana en entornos de metaverso y la expansión de programas inclusivos como Gertu Kultura, consolidan a Euskadi como referente en innovación cultural, sostenibilidad y participación ciudadana. Arte, tecnología y territorio se integran en un modelo que convierte la creatividad en motor económico y social. El Museo de Bellas Artes de Bilbao ha sido uno de los grandes protagonistas del año. Junto al avance del proyecto arquitectónico de ampli
Euskadi ha dado un salto de escala en su posicionamiento tecnológico internacional. La instalación del primer ordenador cuántico de IBM en el sur de Europa, el crecimiento sostenido de la inteligencia artificial (IA) y el desarrollo de infraestructuras de datos y ciberseguridad industrial consolidan a la CAV como un referente europeo en innovación y soberanía digital. Estos avances responden a una estrategia clara: situar la tecnología de vanguardia como elemento estructural de la competitividad económica. Tanto el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 (PCTI 2030) como el Plan de Industria Euskadi 2030 colocan a la computación cuánti

 (1).gif)