Un nuevo estudio identifica un mecanismo natural que frena la progresión tumoral y podría ayudar a predecir los cánceres más agresivos
El trabajo, coliderado por CIC bioGUNE y el Ibbtec y publicado en Nature Communications, identifica a ASPA como un regulador clave del microambiente tumoral, abriendo nuevas vías para el diagnóstico y el tratamiento del cáncer
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- 07-Julio-2026
Foto: CIC bioGUNE
Un equipo internacional de investigación coliderado por el Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (Ibbtec-CSIC-Universidad de Cantabria) y CIC bioGUNE, miembro de BRTA, ha identificado un nuevo mecanismo molecular que contribuye a limitar la progresión de distintos tipos de cáncer.
Los resultados, publicados en la revista Nature Communications, revelan que la proteína ASPA actúa como un regulador natural capaz de impedir la activación de los fibroblastos asociados al cáncer, unas células del microambiente tumoral que desempeñan un papel decisivo en el crecimiento de los tumores, la invasión de tejidos y la aparición de metástasis.
El hallazgo aporta nuevas evidencias sobre la importancia del microambiente tumoral, el complejo ecosistema celular que rodea a las células cancerosas y que influye directamente en la evolución de la enfermedad. Comprender cómo el cáncer modifica las células sanas de su entorno se ha convertido en una de las principales líneas de investigación oncológica, ya que estas interacciones pueden determinar la agresividad del tumor y su respuesta a los tratamientos.
Más allá de las células tumorales
Aunque habitualmente el cáncer se asocia a la proliferación descontrolada de células malignas, los tumores están formados por una gran diversidad de células que interactúan entre sí. Entre ellas se encuentran células inmunitarias, vasos sanguíneos y fibroblastos, responsables de mantener la estructura y función normal de los tejidos.
Sin embargo, durante el desarrollo de la enfermedad, muchas de estas células son reprogramadas por el propio tumor y pasan a favorecer su crecimiento. Entre ellas destacan los fibroblastos asociados al cáncer (CAFs, por sus siglas en inglés), considerados actualmente uno de los componentes más relevantes del microambiente tumoral por su capacidad para promover la progresión tumoral, facilitar la diseminación de células cancerosas y contribuir a la resistencia frente a determinados tratamientos.
Comprender cómo se produce esta transformación constituye una prioridad para la investigación en cáncer y ha impulsado algunos de los avances más importantes de las últimas décadas, incluida la inmunoterapia.
ASPA actúa como un freno natural
En este contexto, el equipo investigador ha identificado a ASPA como un regulador esencial del comportamiento de los fibroblastos asociados al cáncer.
Los resultados muestran que, a medida que el tumor progresa, se establece una comunicación compleja entre las células cancerosas y las células sanas del tejido que provoca una disminución progresiva de los niveles de ASPA. Cuando esta proteína desaparece, los fibroblastos pierden uno de sus mecanismos naturales de control y adquieren características que favorecen el crecimiento tumoral y el desarrollo de formas más agresivas de la enfermedad.
Además, el estudio demuestra que ASPA ejerce esta función reguladora bloqueando la actividad de la vía de señalización TGFβ, uno de los principales motores de activación de los fibroblastos asociados al cáncer.
Gracias a un enfoque multidisciplinar que combina análisis bioquímicos, modelos celulares, estudios in vivo y tecnologías avanzadas de secuenciación de célula única, el personal investigador pudo caracterizar con gran precisión el impacto de ASPA en distintos tipos de tumores.
Posibles implicaciones clínicas
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la pérdida de ASPA se asocia a una evolución más agresiva de distintos tipos de cáncer. Los resultados sugieren que esta proteína podría convertirse en el futuro en un biomarcador útil para identificar pacientes con mayor riesgo de progresión de la enfermedad y desarrollo de metástasis.
Aunque se trata de una investigación fundamental y todavía sin aplicación clínica inmediata, el trabajo abre nuevas líneas para explorar el potencial de ASPA como diana terapéutica y mejorar las estrategias de diagnóstico y tratamiento del cáncer.
El estudio ha sido posible gracias a una amplia colaboración internacional y a la generosidad de las personas pacientes que donaron muestras biológicas esenciales para la investigación. El trabajo ha contado con el apoyo de la Asociación Española Contra el Cáncer, la Agencia Estatal de Investigación, el European Research Council (ERC), la Fundación ”la Caixa” y la Fundación CRIS contra el Cáncer.
Referencia: Ianire Astobiza, Catalina Capó-Serra, Cristina Viera, Javier Rodríguez, Patricia Carnicero, Miguel Juliá, Ainara Martinez, Carmen Pérez-López, María Subijana, Carolina Ortiz-Sanz, Saioa Garcia-Longarte, Isabel Mendizabal, Emily J. Kay, Carla Riera-Domingo, Silvia Rivis, Onintza Carlevaris, Leire Egia-Mendikute, Sara Cascais, Natalia Martín-Martín, Sonia Fernandez-Ruiz, Veronica Torrano, Jana R. Crespo, Mikel Pujana-Vaquerizo, Elisa Espinet, Andreas Trumpp, Noemi Eiro, Francisco J. Vizoso, Ana Vivancos, Joan Seoane, David Gonzalo, Sofia Rey, Aida Santos-Martin, Aitziber Ugalde-Olano, Claudia Manini, Jose I. Lopez, Diana Cabrera, Sebastian M. Van Liempd, Juan M. Falcon-Perez, Roger R. Gomis, Asís Palazon, Christian Frezza, Mireia Castillo-Martin, Sara Zanivan, Massimiliano Mazzone, Miguel Unda, Ana Loizaga-Iriarte, Arkaitz Carracedo and Fernando Calvo. Fibroblastic aspartoacylase suppresses TGFβ-mediated responses and cancer progression. Nature Communications. DOI: 10.1038/s41467-026-73002-6.

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