Foto: Estrategia Empresarial
Tras las vacaciones estivales, el primer Consejo del Gobierno vasco, celebrado el pasado 27 de agosto, ha dado el pistoletazo de salida al nuevo curso político. La reunión dejó muy claro que el último cuatrimestre de 2026 va a estar marcado en gran medida por las citas electorales del próximo año, las municipales y forales del 23 de mayo, y las generales, todavía sin fecha prevista.
Pero si bien no cabe duda de que cada vez queda menos tiempo para la próxima cita con las urnas, y que puede ser que este mes de septiembre comencemos a conocer el nombre de las personas que van a formar las planchas electorales y a poner en marcha toda la ‘artillería’ pesada, la actualidad incluye también otras cuestiones relevantes.
La transferencia de un nuevo paquete de la Seguridad Social (mutuas colaboradoras, la incapacidad temporal y las prestaciones contributivas), el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) y los Puertos de Bilbao y Pasaia son cuestiones sobre las que el Gobierno vasco va a fijar la mirada estos últimos meses del año. La migración es otro de los aspectos sobre los que actuar, más si cabe desde la crisis provocada por la entrada masiva de miles de migrantes en Ceuta el pasado 30 de julio.
Está claro que quedan muchos deberes por hacer.
Pero también es importante recordar lo que se ha hecho durante el verano y que pronto comenzará a dar sus frutos.
Es el caso de la interconexión eléctrica con Francia por el Golfo de Bizkaia, un proyecto que sigue dando pasos. Así, este verano, Red Eléctrica, la filial de Redeia, ha emprendido el tendido del cable submarino por el mar entre la costa vasca y la francesa. A esta actuación le seguirán otras campañas hasta la puesta en marcha de la interconexión prevista para 2028.
Sin duda, un proyecto que representa todo un respaldo al sector energético y empresarial de Euskadi.
