“Patentes: cuando la estrategia jurídica marca la diferencia”
María Antonia Ezcurra, responsable de Patentes Ezcurra
- María Antonia Ezcurra
- 19-Enero-2026
María Antonia Ezcurra, responsable de Patentes Ezcurra.
En materia de patentes, los errores formales o los incumplimientos de plazos siguen siendo una de las principales causas de pérdida de derechos, incluso en invenciones con un alto valor tecnológico y comercial. Sin embargo, la experiencia demuestra que no todo está perdido cuando se actúa con rapidez y estrategia.
En los últimos años, los procedimientos de restablecimiento de derechos, tanto ante la OEPM como ante la EPO, se han consolidado como una vía eficaz para recuperar patentes que han caducado por fallos administrativos, problemas de comunicación o incidencias internas del titular o de su agente. Eso sí, el éxito depende de acreditar correctamente la diligencia debida, un concepto jurídico exigente que requiere una argumentación sólida y bien documentada.
A ello se suma la importancia de una correcta gestión internacional de patentes: validaciones en plazo, control de anualidades, coordinación con corresponsales y toma de decisiones estratégicas sobre patentes unitarias o validaciones nacionales. Cada jurisdicción tiene sus particularidades y no todas las soluciones son universales.
En un entorno cada vez más competitivo, la protección eficaz de una patente no es solo técnica, sino jurídica y estratégica. Contar con un asesor especializado desde las primeras fases —y también cuando surgen problemas— puede marcar la diferencia entre perder un derecho o convertirlo en un activo clave para el negocio.
Además, resulta cada vez más habitual encontrar situaciones complejas relacionadas con la titularidad de las patentes, especialmente cuando existen desarrollos conjuntos, transmisiones no formalizadas, adjudicaciones societarias o acuerdos contractuales incompletos. Una gestión deficiente de la titularidad puede impedir la explotación, licenciamiento o defensa efectiva de la patente, generando conflictos que podrían haberse evitado con una revisión jurídica temprana y una correcta estrategia registral.
Por último, en un contexto de creciente litigiosidad y de mayor escrutinio por parte de las oficinas de patentes, la planificación previa y la reacción rápida ante incidencias se han convertido en elementos esenciales. No se trata únicamente de obtener una patente, sino de mantenerla viva, defendible y alineada con los objetivos comerciales del titular. Una patente bien gestionada no es un coste, sino una inversión estratégica que puede marcar una ventaja competitiva decisiva en el mercado.

 (1).gif)