Neiker refuerza la innovación del primer sector con trece iniciativas estratégicas para la agricultura, la ganadería y los bosques de Euskadi
Gobierno vasco promueve, junto a Neiker, un conjunto de actuaciones que combinan vigilancia sanitaria, agricultura de precisión, mejora genética y ensayos agrarios para hacer frente a los retos del primer sector vasco
- Estrategia Empresarial
- 07-Julio-2026
Foto: Neiker
El sector agroalimentario de Euskadi afronta retos complejos en un contexto marcado por la digitalización, el relevo generacional, la sostenibilidad ambiental y la adaptación al cambio climático. En este escenario, Neiker, junto al Gobierno vasco, desarrolla 13 iniciativas que movilizan una inversión de más de 2,5 millones de euros, orientadas a la vigilancia sanitaria y a trasladar conocimiento científico al sector primario para mejorar la competitividad, la resiliencia y la rentabilidad de las explotaciones agrícolas, ganaderas y forestales.
Las iniciativas abarcan prácticamente toda la cadena agroforestal vasca. Algunas refuerzan la vigilancia sanitaria bajo el enfoque One Health para anticiparse a enfermedades emergentes que pueden afectar a la fauna silvestre y al ganado. Otras se centran en la agricultura de precisión, el desarrollo de cultivos más resilientes o la conservación y mejora genética de razas autóctonas. También incluyen ensayos a largo plazo en viñedo, frutales y sistemas forestales, así como el uso de tecnologías digitales para optimizar el riego, la fertilización o la producción en invernadero. El objetivo común es reducir la incertidumbre en el sector y aumentar la capacidad de adaptación ante el cambio global.
En palabras de la directora general de Neiker, Olatz Unamunzaga, "estas iniciativas buscan transferir resultados que contribuyan a mejorar la rentabilidad de las explotaciones, reforzar la sanidad animal y vegetal y garantizar la sostenibilidad de los sistemas productivos". Según explica, "son proyectos que nacen de la escucha activa al sector y con vocación de impacto real. Algunos se enmarcan en el plan de transferencia Berritzen, otros forman parte del eje ‘Agritech’ para acelerar la incorporación de tecnologías avanzadas y otros responden al enfoque ‘One Health’, que integra la salud animal, ambiental y humana para anticiparse a nuevos riesgos".
A continuación, se presentan los principales ámbitos de actuación y algunos de los avances que ya están llegando al terreno.
Baltsan, el gran ensayo a largo plazo
Baltsan es la red de parcelas experimentales con la que Neiker hace ensayos a largo plazo, no solo durante una campaña. Así mide durante años el efecto real de distintas formas de cultivar y de criar ganado. En sus fincas de Arkaute, Zambrana e Iturrieta conviven varios ensayos. Hay parcelas de frutales de cáscara, un banco de variedades de manzano de sidra y viñas con genes de resistencia a hongos. También se comparan la fertilización convencional y la ecológica en cereal, y el pastoreo rotacional frente al pastoreo continuo. El objetivo común es entender cómo recuperar la salud del suelo y reducir el impacto ambiental sin perder producción. Solo en los últimos meses, Neiker ha organizado cuatro jornadas técnicas sobre estos ensayos, con cerca de 150 asistentes entre ganaderos y ganaderas, personal técnico y administraciones.
EnviroEuskadi: medir la huella ambiental de lo que comemos
EnviroEuskadi calcula, sector a sector, el impacto ambiental de la cadena alimentaria vasca. El proyecto abarca desde las granjas de leche hasta las bodegas, pasando por panificadoras y conserveras de pescado. Neiker, AZTI y el Basque Food Cluster colaboran en la recopilación y análisis de datos reales de decenas de empresas representativas. Con esa información construye una base de datos propia de Euskadi y adapta el software Envirodigital. Esta herramienta es capaz de calcular la huella ambiental de cada producto siguiendo la metodología europea PEF (Product Environmental Footprint). Así, cada sector podrá identificar dónde reducir su impacto y comunicarlo de forma fiable.
Vigilancia One Health y enfermedades emergentes
La salud animal, la humana y la ambiental están conectadas. Por eso Neiker participa junto con las Diputaciones Forales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco y otras instituciones en diferentes programas de vigilancia, algunos de ellos con más de tres décadas de recorrido, enfocados en el ganado, en la fauna silvestre y en los artrópodos que pueden transmitir enfermedades.
Entre otros programas el equipo participa en el programa de vigilancia de la influenza aviar llevado a cabo tanto en aves domésticas como silvestres, en el de las encefalopatías espongiformes bovinas “mal de las vacas locas”, en la monitorización de las resistencias antimicrobianas, en el programa de erradicación de la tuberculosis bovina, así como en el de las enfermedades de la fauna silvestre y que pueden afectar tanto al ganado como a las personas. Por ejemplo, dentro del programa de vigilancia enfocado en los vectores, en el último año se han revisado 258 ejemplares de garrapatas recogidas en hospitales, frente a las 6 de 2019. Además, en el marco de este último programa, se hace seguimiento de mosquitos invasores como el mosquito tigre en más de noventa municipios de Euskadi.
En paralelo, un grupo multidisciplinar de expertos ha analizado el riesgo de entrada en Euskadi de la dermatosis nodular contagiosa. Se trata de una enfermedad que afecta al ganado bovino nunca detectada en la comunidad autónoma y que puede causar graves pérdidas económicas. El análisis realizado indica con una incertidumbre alta que el riesgo de entrada en estos momentos es bajo, si bien este riesgo podría ser reducido a muy bajo si se pudiese extender la vacunación a toda la comunidad, medida que no está en manos del Gobierno vasco.
Sensores para una ganadería más precisa
La ganadería de precisión consiste en instalar sensores en las granjas o sobre los propios animales, como las vacas u ovejas. Miden en tiempo real la temperatura, la humedad o los gases que afectan al bienestar animal o registran datos de su comportamiento, aportando información sobre cuánto tiempo pasan pastando o rumiando, por ejemplo. Con esos datos, Neiker ha desarrollado un modelo predictivo que permite anticipar el 81% de las caídas de producción de leche con hasta 72 horas de antelación en función de las condiciones climáticas. Eso permite actuar antes de que el problema sea irreversible. El trabajo incluye también la búsqueda de marcadores genéticos asociados a la capacidad del ganado para afrontar el estrés por calor y así poder dirigir la selección genética en este sentido. Suma, además, sensores para medir el nitrógeno del purín y collares GPS que ayudan a planificar el pastoreo extensivo en los montes vascos.
Genética al servicio de las razas autóctonas
Euskadi conserva siete razas ganaderas propias, del Pottoka al asno de las Encartaciones. Mantenerlas vivas exige evitar que se crucen animales emparentados. Neiker analiza la genealogía de cada raza y calcula el grado de consanguinidad de los sementales. Así, las asociaciones de ganaderos pueden elegir los cruces más adecuados. Gracias a este trabajo, en algunas razas ya se conoce con detalle el árbol genealógico de más del 80% de su población. Es un porcentaje mucho más alto que hace solo unos años, mientras se mantienen los niveles de consanguinidad lo más bajo posibles.
Laboratorios que protegen la sanidad vegetal
El laboratorio de sanidad vegetal de Neiker es la primera barrera contra plagas y enfermedades que pueden arruinar las cosecha. El año pasado se realizaron más de 37.000 determinaciones solo para certificar patata de siembra, cereales y productos vegetales libres de organismos nocivos. A esas muestras se suman otras 22.000 para detectar bacterias de cuarentena, virosis en vid y remolacha o el temido fuego bacteriano. En 2026, el laboratorio refuerza además su vigilancia frente al nematodo de la madera del pino, una plaga detectada ya cerca de la frontera francesa. También desarrolla nuevas técnicas de diagnóstico para fitoplasmas y bacterias emergentes en patata.
El plan de la patata: de la semilla al dron
El Plan Patata busca aumentar la superficie destinada a patata de siembra producida en Euskadi y reducir así la dependencia de variedades de fuera. Para lograrlo, Neiker multiplica minitubérculos en turba y aeroponía, una técnica que permite duplicar la producción. El control de las condiciones climáticas hace posible ese salto. Además, ensaya en la finca Faro de Iturrieta tratamientos con drones, repelentes y nuevos clones ecológicos. A este trabajo se suma una línea de nuevas tecnologías que utiliza cámaras y sensores hiperespectrales para detectar plantas infectadas con el virus Y de la patata antes de que muestren síntomas visibles. Las pruebas más recientes han logrado una tasa de acierto del 97%.
Cultivos alternativos para un clima que cambia
Neiker evalúa la posibilidad de implantar nuevos cultivos según la zona. En la Llanada Alavesa prueba hortalizas y leguminosas como la cebolla, la soja o el puerro. En Valles Alaveses ensaya frutales de cáscara como el nogal y el avellano. Y en Rioja Alavesa estudia la opción de frutales como el melocotón o la cereza. En todos los casos analiza tanto la adaptación agronómica como la oportunidad de mercado que ofrecen. El trabajo no se queda en el ensayo: Neiker ha entregado este año guías de cultivo ecológico de soja y de trigos antiguos y ha acompañado a agricultores de la Unión Agroganadera de Álava (UAGA) en la primera plantación comercial de cebolla.
Fertilización y riego más precisos
La agricultura de precisión permite ajustar la dosis de fertilizante o de agua a lo que cada parcela necesita. Así se evita aplicar la misma cantidad a todo el terreno. Neiker trabaja con agricultores y agricultoras de Garlan en la Llanada Alavesa para crear mapas de fertilización variable. Después les ayudan a cargarlos en las consolas de los tractores. El proceso ya suma 74 parcelas y 330 hectáreas validadas. En paralelo, mantiene Agrimeteo, una red de estaciones meteorológicas virtuales desarrollada junto a Euskalmet. También gestiona Urezta, la aplicación que calcula a diario cuánta agua necesita el suelo de cada parcela. Con esos datos ayuda a decidir cuándo y cuánto regar.
Actualmente se emite toda la información por email, WhatsApp y redes sociales para todas las zonas agroclimáticas de Álava y para cuatro tipos de cultivos distintos (patata, remolacha, leguminosas y hortícolas) y dispone de sistemas de información públicos para adecuar el riego al tipo de suelo.
Invernaderos más eficientes
En los invernaderos vascos, Neiker investiga nuevas variedades de tomate resistentes a virus. También estudia el efecto de las placas fotovoltaicas instaladas en la cubierta sobre la producción de tomate y lechuga. Las luminarias LED probadas en pimiento de Gernika y guindilla han mejorado entre un 20% y un 30% la producción comercial de calidad extra, mientras que los ensayos de cultivo indoor de lechuga de hoja roja, por su parte, han reducido significativamente el consumo de agua. Necesitan solo 2,25 litros por kilo de producto, frente a los 25 litros que requiere un cultivo tradicional en suelo. Estos avances se transfieren de forma directa a cooperativas como Garaia, Artandi o Barrenetxe, que participan en los ensayos desde el inicio.
Viñedo y manzano: ciencia para el paisaje agrario vasco
En Rioja Alavesa, Bizkaiko Txakolina y Arabako Txakolina, Neiker trabaja con más de veinte bodegas. Juntos mantienen una red de parcelas demostrativas que prueba cubiertas vegetales, riego de precisión, fertilización racional o alternativas sostenibles a los fitosanitarios. El equipo también recupera variedades de uva casi olvidadas y estudia el microbioma del suelo de los viñedos de la zona. A esta línea se suma el trabajo sobre la vecería del manzano de sidra. Se trata del fenómeno por el que tras un año de alta producción sigue otro en el que los manzanos, por un problema aún sin determinar, no dan sus frutos. Para estudiarlo y minimizarlo, Neiker cuenta para ello con un banco de germoplasma de treinta variedades y una hoja de ruta hasta 2028.
El bosque que viene
La iniciativa forestal busca masas de árboles más resistentes al cambio climático y a las enfermedades. Para ello, Neiker selecciona ejemplares de pino radiata con mayor variabilidad genética. También aplica edición génica para inducir tolerancia a hongos patógenos y desarrolla técnicas de detección temprana de enfermedades forestales. El trabajo se hace en colaboración con la Confederación de Forestalistas del País Vasco, y las tres diputaciones forales. También participan viveros como Eskalmendi, de forma que los avances lleguen directamente a quienes gestionan el monte cada día.
La iniciativa forestal busca masas de árboles más resistentes al cambio climático y a las enfermedades. Para ello, Neiker selecciona ejemplares de pino radiata con mayor variabilidad genética. También aplica edición génica para inducir tolerancia a hongos patógenos y desarrolla técnicas de detección temprana de enfermedades forestales. El trabajo se hace en colaboración con la Confederación de Forestalistas del País Vasco, y las tres diputaciones forales. También participan viveros como Eskalmendi, de forma que los avances lleguen directamente a quienes gestionan el monte cada día.
A través de estas trece iniciativas, Neiker no solo genera datos, sino que articula soluciones conjuntas. El fin último es garantizar que el sector primario vasco siga siendo un referente de calidad, sostenibilidad y resiliencia, contando con la ciencia como aliada fundamental para afrontar los desafíos del futuro.

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