Los jóvenes de 18 a 25 años ya representan el 18% de las personas emprendedoras cooperativas

Su peso casi se ha duplicado en un año, pasando del 10% al 18%, según el XXI Observatorio de Iniciativas Empresariales Cooperativas elaborado por Hazikoop

Marta Areizaga, directora general de Hazikoop, y Mikel Larrea, presidente de Hazikoop. Foto: Hazikoop

Los jóvenes están ganando protagonismo en el emprendimiento cooperativo vasco. Las personas de entre 18 y 25 años representan ya el 18% de quienes impulsan nuevas cooperativas en Euskadi, frente al 10% registrado el año anterior. El dato constituye una de las principales conclusiones del XXI Observatorio de Iniciativas Empresariales Cooperativas elaborado por Hazikoop y refleja una tendencia de fondo: cada vez más jóvenes encuentran en las cooperativas una fórmula para poner en marcha proyectos propios, compartir riesgos y construir iniciativas empresariales con vocación de permanencia.

Aunque el tramo de edad más numeroso continúa siendo el de personas de entre 45 y 54 años, con el 30% del total, el crecimiento experimentado por el colectivo más joven constituye uno de los cambios más relevantes detectados por el observatorio. Las personas de entre 35 y 44 años representan el 23% y las de entre 26 y 34 años alcanzan el 21%, configurando un ecosistema emprendedor donde conviven experiencia y renovación generacional. La evolución adquiere especial relevancia en un contexto marcado por algunos de los principales desafíos que afronta la juventud vasca, como las dificultades de acceso a la vivienda, la incertidumbre laboral, la necesidad de generar nuevas oportunidades profesionales y el relevo generacional en numerosos sectores económicos. Frente a esta realidad, “el cooperativismo aparece cada vez más como una herramienta capaz de canalizar iniciativas emprendedoras desde modelos empresariales basados en la participación, la corresponsabilidad y la implicación directa en la toma de decisiones”, señala Mikel Larrea, presidente de Hazikoop.

Un perfil emprendedor altamente cualificado

El XXI Observatorio muestra que el emprendimiento cooperativo vasco se apoya en perfiles con una sólida preparación académica y experiencia profesional previa. El 77% de las personas emprendedoras cuenta con estudios profesionales o superiores. En concreto, el 35% posee estudios universitarios, el 21% formación profesional, el 18% estudios de máster y el 3% doctorado. Apenas un 1% dispone únicamente de estudios de ESO.

La relación entre formación y actividad empresarial es igualmente significativa. El 65% desarrolla una actividad directamente relacionada con los estudios realizados, lo que demuestra que muchas cooperativas nacen a partir de conocimientos técnicos, experiencia acumulada y especialización profesional.

La experiencia laboral previa constituye otro de los rasgos más destacados del perfil emprendedor cooperativo. El 90% de las personas que han puesto en marcha una cooperativa había trabajado anteriormente antes de iniciar su proyecto empresarial. Además, el 58% ya había tenido alguna experiencia previa emprendiendo, mientras que para el 42% la cooperativa representa su primera aventura empresarial.

Emprender para desarrollar una idea propia

El observatorio permite también conocer las motivaciones que impulsan la creación de nuevas cooperativas. La principal razón para emprender es desarrollar una idea propia, opción elegida por el 32% de las personas encuestadas. Muy cerca aparece la identificación de una oportunidad de negocio, con un 31%, mientras que el deseo de ser su propio jefe representa el 21% de las respuestas. Por el contrario, los motivos vinculados al desempleo o a situaciones sobrevenidas tienen un peso muy reducido. El desempleo apenas representa el 4% de las respuestas y el cierre de una empresa anterior otro 4%.

Las cooperativas están siendo impulsadas principalmente por personas que desean desarrollar proyectos propios y aprovechar oportunidades detectadas en el mercado. “Se trata de un emprendimiento basado en la iniciativa y la vocación empresarial más que en la necesidad”, señala Marta Areizaga, directora general de Hazikoop.

La filosofía cooperativa, principal motivo para elegir este modelo

Otro de los aspectos más destacados del estudio es que la principal razón para optar por la fórmula cooperativa no son las ayudas públicas ni las ventajas fiscales. La filosofía y cultura cooperativa encabeza las respuestas con un 24%, seguida de la recomendación de asesorías especializadas con un 23%. Las ayudas públicas representan el 17% y las ventajas fiscales el 14%. Estos datos muestran que “las personas emprendedoras valoran especialmente los principios que caracterizan a las cooperativas, como la participación democrática, la corresponsabilidad, la implicación en la gestión y la capacidad de construir proyectos compartidos”, subraya Larrea.

Cooperativas más digitales, sostenibles e internacionales

El XXI Observatorio refleja también la transformación que están experimentando las nuevas cooperativas vascas. El 84,4% utiliza tecnologías de la información y la comunicación en su actividad diaria. Entre quienes encuentran dificultades para avanzar en digitalización, la principal barrera es la falta de tiempo, señalada por el 43%, seguida de la falta de conocimientos específicos. La inteligencia artificial comienza igualmente a incorporarse a la actividad empresarial. Aunque actualmente solo la utiliza el 11,7% de las cooperativas analizadas, más de la mitad de quienes ya la han implantado destacan mejoras en productividad y automatización de procesos.

La sostenibilidad ocupa también un lugar cada vez más relevante. El 62% de las cooperativas afirma haber adoptado medidas destinadas a reducir su impacto ambiental o aumentar su impacto social. Entre las acciones más habituales destacan la reducción de residuos y las medidas de conciliación laboral. Por su parte, la internacionalización continúa avanzando. Aunque el principal ámbito de actuación sigue siendo Euskadi, donde opera el 43% de las cooperativas creadas, el 15% desarrolla ya actividad en mercados internacionales, una cifra superior a la registrada en años anteriores.

Proyectos pequeños con capacidad de crecimiento

La mayoría de las cooperativas creadas mantiene estructuras reducidas durante sus primeros años de actividad. El 59,5% está formado inicialmente por dos personas socias y el 23,8% por tres. La media de personas trabajadoras por cooperativa se sitúa en 2,7, la cifra más baja de los últimos cinco años. “Lejos de interpretarse como una debilidad, esta realidad refleja la capacidad de la fórmula cooperativa para facilitar la creación de proyectos empresariales viables con estructuras ligeras y necesidades de inversión contenidas durante las fases iniciales”, añade Areizaga.

Financiación, ayudas y burocracia continúan siendo los principales retos

Pese a la evolución positiva de numerosos indicadores, el observatorio identifica desafíos importantes para las personas emprendedoras. El 91% de las cooperativas solicita ayudas públicas para poner en marcha su actividad. Sin embargo, el 80% considera que estas ayudas resultan insuficientes para responder a las necesidades reales de los proyectos.

La dificultad para acceder a financiación, la exigencia de avales y los retrasos en la concesión y pago de determinadas ayudas siguen apareciendo entre las principales preocupaciones de las personas emprendedoras. También la burocracia continúa siendo otro de los obstáculos señalados. El 33% de las cooperativas tarda entre cuatro y seis meses en completar su constitución, mientras que una de cada cinco necesita más de un año para finalizar todos los trámites necesarios para iniciar su actividad. A ello se suman otros desafíos relacionados con el contexto económico actual. Los costes de producción, el endurecimiento de determinadas normativas y el impacto de los conflictos internacionales figuran entre las principales preocupaciones de futuro manifestadas por las cooperativas encuestadas.

Hazikoop, más de dos décadas impulsando cooperativas en Euskadi

Hazikoop se constituyó en 2003 con el objetivo de promover el desarrollo cooperativo en Euskadi. Desde entonces ha participado en la creación de 2.356 cooperativas, lo que representa el 63,15% de todas las cooperativas inscritas actualmente en el Registro de Cooperativas de Euskadi, donde figuran 3.731 entidades activas. La vigesimoprimera edición del Observatorio de Iniciativas Empresariales Cooperativas confirma que “el cooperativismo vasco mantiene una notable capacidad de adaptación a los cambios económicos y sociales”, señala Larrea. “La incorporación de nuevas generaciones, el elevado nivel de cualificación de quienes emprenden, la apuesta por la innovación, la sostenibilidad y la internacionalización y la voluntad de desarrollar proyectos propios dibujan un escenario que apunta a un renovado dinamismo del emprendimiento cooperativo en Euskadi”, subraya.

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