La inteligencia artificial se consolida en Euskadi y abre una nueva etapa centrada en su impacto industrial

El Centro Vasco de Inteligencia Artificial (BAIC) ha presentado el tercer Diagnóstico de IA en Euskadi, que confirma la consolidación progresiva de la IA en la industria vasca y sitúa el impacto como uno de los próximos retos para seguir avanzando en su implantación

La viceconsejera de Tecnología, Innovación y Transformación Digital del Gobierno vasco y presidenta de BAIC, Jaione Ganzarain; la responsable corporativa de Datos e IA en CAF y vicepresidenta de la asociación, Joana Azqueta; y la directora general de BAIC, Laura Marrón. Foto: Irekia

El tercer Diagnóstico de la Inteligencia Artificial en Euskadi confirma que esta tecnología continúa avanzando en las organizaciones vascas y que empiezan a aparecer también evidencias de valor asociadas a su utilización. Tras tres años construyendo una base estable para medir la adopción y la madurez, el Gobierno vasco y BAIC quieren avanzar ahora hacia una mejor comprensión de la transformación que la IA está generando en las empresas y en la industria vasca.

El estudio confirma que Euskadi avanza con decisión en la adopción de la inteligencia artificial. Así, el 87% de las organizaciones analizadas invierte en inteligencia artificial, y una de cada cuatro entidades recupera la inversión realizada en sus proyectos en menos de un año. Por otro lado, el 21% de los establecimientos de 10 o más personas utiliza ya sistemas de inteligencia artificial, frente al 17,4% registrado el año anterior, lo que supone un crecimiento de más del 20% en un año.

El tercer Diagnóstico de Inteligencia Artificial de Euskadi elaborado por el Centro Vasco de Inteligencia Artificial (BAIC) se ha presentado en la sede SPRI, con la participación de la viceconsejera de Tecnología, Innovación y Transformación Digital del Gobierno vasco y presidenta de BAIC, Jaione Ganzarain; la responsable corporativa de Datos e IA en CAF y vicepresidenta de la asociación, Joana Azqueta; y la directora general de BAIC, Laura Marrón.

De incorporar IA a obtener resultados que generen impacto

Durante los últimos años, el Diagnóstico IA Euskadi ha permitido conocer cómo evoluciona la inteligencia artificial en el territorio, constatando tanto el aumento de su adopción como el desarrollo progresivo de las capacidades que necesitan las organizaciones para integrarla en su actividad y en su estrategia.

Esta tercera edición mantiene esas bases de medición y abre progresivamente una nueva dimensión orientada a comprender mejor el valor generado por la IA. El avance en adopción y madurez permite ahora dar un paso más para conocer mejor cómo la inteligencia artificial está contribuyendo a mejorar la productividad, reforzar la competitividad, acelerar la innovación y transformar los procesos y modelos de trabajo.

Según ha señalado Jaione Ganzarain: “La inteligencia artificial seguirá evolucionando. Es una nueva tecnología y, por lo tanto, hay que tener las salvaguardas necesarias. Pero también creemos que nos puede ayudar a ganar en productividad y en competitividad. Ahora necesitamos ir más allá de medir cuánto se adopta y centrarnos en entender qué transformaciones está impulsando y cómo contribuye al progreso económico y social de Euskadi. Porque aquello que decidimos medir también acaba orientando las decisiones que tomamos”. 

Para avanzar en esta dirección, el Gobierno vasco y BAIC han comenzado a trabajar junto con industrias y otros agentes especializados en la incorporación progresiva de nuevos indicadores que permitan conocer mejor el impacto generado por estas tecnologías. 

Se trata de evolucionar progresivamente desde la medición de la adopción y la madurez hacia una comprensión más completa de los resultados que genera la IA en las organizaciones y en el conjunto del territorio.

“Este reto –ha apuntado Ganzarain– es también una de las prioridades del Plan de Industria Euskadi 2030 y da continuidad al compromiso anunciado el pasado año de reforzar la estrategia vasca de inteligencia artificial. Una evolución que hoy se concreta en BidaIA, el itinerario impulsado por Gobierno Vasco y SPRI junto con BAIC para ayudar a las pymes industriales a identificar dónde puede aportar valor la IA, qué oportunidades priorizar y qué pasos dar para llevarlas a la práctica.”

La IA sigue avanzando en Euskadi

Así, el Diagnóstico identifica una evolución progresiva desde la experimentación y el despliegue inicial hacia un uso cada vez más integrado en la actividad de las organizaciones. El 86,9% de las organizaciones analizadas invierte en inteligencia artificial, una de cada tres dispone de herramientas para supervisar el rendimiento de sus modelos y la alineación entre la estrategia de IA y la estrategia general de la organización alcanza una valoración media de 3,5 sobre 5. Estos indicadores muestran que la IA deja progresivamente de ser una iniciativa aislada para integrarse en mayor medida en la gestión y en la estrategia de las organizaciones.

Esta evolución empieza también a traducirse en resultados medibles. Una de cada cuatro entidades analizadas afirma recuperar la inversión realizada en sus proyectos de inteligencia artificial en menos de un año.

El resultado del Diagnóstico se ve acompañado de manera positiva también por los datos de adopción de la IA que aporta Eustat. De sus encuestas se deduce que el 21% de las organizaciones de 10 o más personas utiliza ya sistemas de inteligencia artificial, frente al 17,4% registrado el año anterior, lo que supone un incremento del 20%. Euskadi se sitúa así en niveles de adopción alineados con las referencias europeas y continúa consolidando la presencia de la IA en su tejido empresarial.

Se trata de una primera evidencia de que determinados proyectos de IA pueden generar retorno económico en plazos cortos y, al mismo tiempo, abre la puerta a seguir profundizando en cómo y dónde se genera ese valor.

Además del retorno económico, pueden observarse cambios vinculados a los procesos, la innovación, la competitividad o el desarrollo de capacidades.

La industria manufacturera, uno de los diferenciales de Euskadi

El Diagnóstico vuelve a mostrar el peso diferencial de la industria vasca en la adopción de inteligencia artificial. La industria manufacturera alcanza la segunda posición en adopción de IA, por delante de sectores que habitualmente lideran este tipo de indicadores en otros entornos europeos.

Su posición refleja una de las principales fortalezas competitivas de Euskadi: la capacidad de trasladar la inteligencia artificial a entornos productivos y conectarla con necesidades industriales reales.

Este posicionamiento cobra especial relevancia en la nueva etapa del Diagnóstico, que buscará comprender no solo cuánto se utiliza la IA, sino qué resultados genera en términos de productividad, competitividad, innovación y transformación industrial.

El reto de extender el impacto a las pymes

El avance, sin embargo, no se produce con la misma intensidad en todas las organizaciones. El análisis específico de madurez realizado a pymes y grandes empresas muestra diferencias en ámbitos esenciales para integrar y escalar la inteligencia artificial, como la ética y la normativa, la experiencia acumulada, el talento o la estrategia del dato.

Así, el 35,5% de las grandes empresas trabaja ya para alinearse con los requisitos del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial, frente al 13% de las pymes, mientras que el porcentaje de organizaciones con una estrategia del dato en uso o en desarrollo alcanza el 57,6% entre las grandes empresas y el 44,3% entre las pymes.

Estos datos apuntan a un reto que va más allá del acceso a la tecnología. Las pymes necesitan también capacidad interna para identificar dónde puede aportar valor la IA, integrarla de manera responsable y convertir una oportunidad tecnológica en un proyecto industrial con resultados.

El objetivo es evitar que la inteligencia artificial amplíe la distancia entre las industrias con mayor capacidad para absorber tecnología y aquellas que disponen de menos tiempo, recursos o talento para hacerlo.

Euskadi refuerza sus capacidades y la colaboración se consolida como ventaja competitiva

El tejido industrial vasco continúa reforzando las condiciones necesarias para una adopción responsable y sostenible de la inteligencia artificial. El desconocimiento del Reglamento Europeo de IA se reduce del 32% al 14%, mientras que el 67% de las entidades supera el cumplimiento básico del RGPD e incorpora prácticas adicionales de gestión responsable del dato.

A este avance se suma el crecimiento de la capacidad tecnológica disponible: en 2025 se identificaron 136 organizaciones proveedoras de inteligencia artificial, frente a 91 en 2024. El talento sigue siendo, a su vez, uno de los grandes retos: la necesidad estimada de profesionales de IA en Euskadi aumenta un 58%, mientras que la expectativa de cubrir esta necesidad de forma efectiva crece al 74%.

El Diagnóstico identifica además la colaboración como una de las principales fortalezas del territorio. El 85% de las organizaciones analizadas participa en iniciativas colaborativas relacionadas con la inteligencia artificial, conectando industria, empresas tecnológicas, centros de conocimiento y entidades públicas para acelerar la adopción y el desarrollo de capacidades.

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