“La facturación viene manteniendo una trayectoria de crecimiento”

Eduardo Lasa, presidente del Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi (MLC-ITS)

Eduardo Lasa, presidente del Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi (MLC-ITS). Foto: Clúster MLC-ITS

La logística y la movilidad tienen en el Clúster MLC-ITS Euskadi a un elemento vertebrador que en tiempos de incertidumbre ejerce de protector. Son dos áreas que miran con atención la delicada geopolítica que prevalece en el mundo, aunque la realidad vasca habla en términos de estabilidad y solidez. Eduardo Lasa, presidente de la entidad, se apoya en el crecimiento del negocio como base sustancial para que los problemas exteriores no pasen factura. Confía, además, en la evolución tecnoló-gica del ámbito logístico y apela a la eficiencia y la sostenibilidad como desafíos para alcanzar una movilidad más conectada.

¿Hay estabilidad en las empresas vascas en plena corriente de incertidumbre mundial? 
Más que estabilidad, hablaríamos de prudencia. En los últimos ejercicios, la facturación viene manteniendo una trayectoria de crecimiento, incluso en contextos de incertidumbre. A la inestabilidad geopolítica y desaceleración macroeconómica se ha sumado el impacto de los costes energéticos. De cara al próximo ejercicio, nuestro sector prevé mantener esa estabilidad, apoyada en el comportamiento de los años previos y en el componente tecnológico que se consolida como uno de los pilares de su competitividad. En el último ejercicio, la inversión en I+D+i de nuestros socios se situó en el 3,1%, una tendencia sostenida en el tiempo. En todo caso, la evolución final estará condicionada por el contexto geopolítico internacional y sus derivadas.
 
¿Qué avances logísticos se pueden destacar para que el sector siga siendo un pilar económico?
La automatización es uno de los vectores estratégicos que contribuye a reforzar la eficiencia operativa y de negocio. A ello se suman los espacios de datos, que permiten conectar ecosistemas para explotar el valor del dato. Desde el clúster trabajamos para favorecer la integración de todos los agentes, impulsando proyectos colaborativos para acelerar la transformación del sector.

¿Cómo marcha el desarrollo del espacio de datos DS4Moveus?
DS4Moveus es el espacio de datos que impulsa nuestro clúster, primero en Euskadi que agrupa a todo el sector. Está completamente operativo y, en este momento, una veintena de compañías han solicitado su incorporación, lo que refleja el creciente interés por participar en un entorno compartido y seguro de intercambio de datos. Desde el punto de vista operativo, ya están en marcha casos de uso para integrar cadenas de valor vinculadas a ámbitos estratégicos como las zonas de bajas emisiones, la logística, la seguridad vial, la gestión del tráfico y los sistemas ITS conectados. Respecto al desarrollo tecnológico, la plataforma continúa evolucionando para reforzar su interoperabilidad y capacidades. Se sigue trabajando en armonización de estándares, incorporación o evolución de conectores y de funcionalidades, así como en actualizaciones técnicas para mejorar la eficiencia, escalabilidad y fiabilidad del sistema, incluyendo modelos de gobernanza.

“EN EL ÚLTIMO EJERCICIO, LA INVERSIÓN EN 
I+D+I DE NUESTROS SOCIOS SE SITUÓ EN EL 
3,1%, UNA TENDENCIA SOSTENIDA EN EL TIEMPO

¿Qué desafíos aborda el ámbito de la movilidad en Euskadi?
Los costes energéticos y la incertidumbre global siguen marcando el paso. En clave sectorial, el desafío es avanzar hacia una movilidad cada vez más conectada, eficiente y sostenible. En ese sentido, la próxima transformación reside en la capacidad de conectar y explotar datos en tiempo real, lo que permite optimizar procesos, mejorar servicios, desarrollar nuevos modelos de negocio y cooperar con otros agentes. Junto a la digitalización, el otro gran desafío es la sostenibilidad ambiental. La descarbonización obliga a acelerar procesos de transición energética, incorporar tecnologías más eficientes y avanzar hacia modelos con menor impacto ambiental. No se trata únicamente de energía, sino también de adoptar soluciones y modelos eficientes y sostenibles. Tampoco podemos olvidar el reto que supone el talento, tanto por la escasez de determinados perfiles, como por la necesidad de recualificación que exige la transformación tecnológica. En todo ello estamos trabajando desde el clúster, impulsando proyectos colaborativos y reforzando la cooperación con agentes públicos y privados para acelerar la transformación del ecosistema vasco.

¿Están capacitadas las empresas para afrontarlos?
El sector parte de una posición sólida. Los procesos de transición energética y digital han impulsado inversiones y capacidades que sitúan a las empresas en una buena posición de partida. No hablamos únicamente de grandes compañías, sino también de un tejido empresarial con capacidad de adaptación y una fuerte cultura industrial y tecnológica. El desafío ahora es escalar esas capacidades, extenderlas a toda la cadena de valor y mantener el ritmo de adaptación en un entorno cambiante. Desde el clúster tratamos de acompañar ese proceso facilitando la cooperación, el acceso a proyectos de innovación y la identificación de oportunidades.

¿Qué importancia tiene el talento en esta transformación?
Es un factor crítico. La evolución tecnológica exige perfiles cada vez más cualificados y, además, el sector afronta una escasez de profesionales que se suma al impacto que supone el relevo generacional. No obstante, esa evolución no solo mejora la eficiencia, sino que también contribuye a hacer el sector más atractivo para nuevos profesionales, aunque requiere una adaptación de capacidades y perfiles. En el clúster trabajamos con Lanbide y con entidades de formación para avanzar en esa adaptación a las nuevas demandas laborales y para acercar oportunidades a las nuevas generaciones de profesionales.

¿Qué papel juega el clúster en este contexto?
El Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi actúa como un elemento vertebrador del sector, impulsando la colaboración público-privada y fortaleciendo el tejido industrial. Actualmente, agrupamos a 138 socios, que suponen casi el 15% del PIB de Euskadi, integrando a empresas, operadores, infraestructuras, centros tecnológicos, formativos, administraciones y agentes que representan el conjunto de la cadena de valor. Esa diversidad permite conectar complementariedades, impulsar la cooperación, compartir conocimiento y abordar retos comunes con mayor capacidad de respuesta.

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