El sector vasco prioriza incorporar innovaciones tecnológicas frente a aumentar la producción
- Estrategia Empresarial
- 02-Febrero-2026
Embarcación construida por uno de los astilleros ubicados en Euskadi. Foto: Archivo
Más que en tamaño, Euskadi compite con las grandes naciones constructoras de embarcaciones del mundo -China, Corea del Sur y Japón, que dominan casi el 90% de la capacidad- en satisfacer la demanda actual en los barcos medianos dotados de alta tecnología. Buques de alta complejidad, tanto en los componentes que incorporan como en las propulsiones eficientes y sostenibles que montan, el sector marítimo vasco lleva años apostando por acometer proyectos de contrastado perfil técnico, como es el caso de los ‘well-boats’, los barcos destinados a la eólica marina y los encaminados a otros nichos de la economía azul.
Es precisamente en esos campos donde la actividad marítima vasca tiene mayores oportunidades. Y así lo recoge el propio Fondo Marítimo Vasco (FVM), cuyo Plan Estratégico 2025-2028 apunta a apostar por la especialización en nichos de alto valor añadido y en inversión continua en I+D+i para aprovechar las nuevas oportunidades de negocio derivadas de la descarbonización y digitalización.
Es por ello que impulsar los desarrollos de soluciones innovadoras y disruptivas, todo ello apoyado por una visión amplia de la cadena de valor, se antoja verdaderamente indispensable para asegurar la pervivencia del sector marítimo vasco, estatal y europeo, que verán cómo en los próximos años se reforzará la apuesta por diversas cuestiones: el desarrollo de tecnologías limpias, las propulsiones duales (gas natural licuado y metanol) y los barcos más eficientes para cumplir con normativas establecidas por la UE.
Euskadi compite en satisfacer la demanda actual de embarcaciones de medio tamaño pero alta complejidad en sus componentes o en sus propulsiones eficientes
Otro de los objetivos pasa, también, por apostar por la descarbonización marítima y avanzar hacia una transición energética eficiente para reducir el impacto ambiental de las actividades. En este capítulo se integra la adopción de energías renovables y la mejora en la eficiencia energética, dos cuestiones que van a ser pilares estratégicos para minimizar la huella ecológica y promover un desarrollo sostenible.
Asimismo, el sector ha incidido en la necesidad de apoyar la mitigación de la contaminación y la protección de los océanos, además de generar oportunidades para el crecimiento y la innovación, consolidando su papel como referente en la transformación hacia una economía más verde y sostenible. Ejemplo de ello son dos proyectos concluidos hace relativamente poco, como H2Ocean y HyShore -ambos financiados a través del Programa Hazitek del Gobierno vasco-. Las dos iniciativas que persiguen incorporar el hidrógeno se complementan con las actividades del Grupo de Trabajo sobre descarbonización y nuevos combustibles del FVM, una entidad interempresarial que explora las tecnologías de propulsión marítima, su nivel de madurez tecnológica o el papel de los biocombustibles. Tanto es así que los responsables del FMV no dudan en llamar a aprovechar la oportunidad de la descarbonización de la flota mundial para 2050, un crecimiento que prevé que el 50% de los nuevos pedidos incorporen nuevos sistemas de propulsión o soluciones híbridas.

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