El grupo Biomat (EHU) desarrolla un gel biológico para su uso en ingeniería de tejidos
- Estrategia Empresarial
- 23-Septiembre-2026
Iraia Osquila, investigadora de la Escuela de Ingeniería de Gipuzkoa de la Universidad Pública del País Vasco. Foto: EHU
Un equipo del Departamento de Ingeniería Química y del Medio Ambiente de Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU), integrado en el grupo Biomat, ha desarrollado estructuras a base de celulosa, gelatina y proteínas de soja con propiedades mecánicas y biológicas prometedoras para la regeneración del cartílago. Obtenidos a partir de subproductos de la industria alimentaria, estos “andamios“, como los definen desde Biomat, destacan por su biocompatibilidad, su capacidad de impresión y su potencial para favorecer la viabilidad celular en aplicaciones de ingeniería de tejidos.
Las estructuras basadas en celulosa, gelatina y proteínas de soja son “andamios” que ayudan a regenerar lesiones de cartílago
Desde Biomat proponen imaginar “llegar a reparar una lesión de menisco imprimiendo in situ una estructura tridimensional, que encaje como un guante, con el fin de que, además de cumplir la función de andamio para que las células se puedan adherir y reproducirse, y servir de alimento para ellas, de manera que finalmente se biodegrada y desaparece, dando lugar a la reparación del cartílago lesionado”. Iraia Osquila, investigadora de la Escuela de Ingeniería de Gipuzkoa de la EHU, sostiene que “el objetivo es llegar a utilizar materiales naturales, para dejar de lado las prótesis de metal o de plástico”. El avance de la biomedicina personalizada necesita de la ingeniería de tejidos para buscar materiales biocompatibles con unas características que les confieran una excelente capacidad de impresión e integridad mecánica.
Osquila ha desarrollado, bajo la dirección del doctor Pedro Guerrero y la catedrática Koro de la Caba, una biotinta de celulosa, gelatina y proteína de soja, utilizando un tipo de disolvente más ecológico y sostenible que permite disolver la celulosa de manera óptima y no es tóxico para las células. “Utilizando materiales naturales, biodegradables y biocompatibles hemos conseguido generar un gel, que impreso en 3D es apto para aplicaciones biomédicas de regeneración de cartílago”, ratifica el profesor Guerrero.
