Dictamen del CES sobre el anteproyecto de Ley del Sistema Cultural de la Comunidad Autónoma de Euskadi
El Consejo valora adecuada la tramitación y emite algunas consideraciones para su modificación
- Estrategia Empresarial
- 28-Septiembre-2026
Foto: Consejo Económico y Social Vasco
El Consejo Económico y Social Vasco ha emitido un informe sobre el 'Anteproyecto de Ley del Sistema Cultural de la Comunidad Autónoma de Euskadi', elaborado por el Departamento de Cultura y Política Lingüística. En su respuesta, el Consejo considera adecuada la tramitación, emitiendo algunas consideraciones para su modificación.
La norma tiene por objeto, el establecimiento del marco normativo para: la organización y funcionamiento del Sistema Cultural de la CAE, en el que se regulen las garantías institucionales, materiales, económicas y jurídicas necesarias para facilitar el libre desarrollo de la creación, gestión y producción artística y cultural; impulsar la protección, conservación, restauración, rehabilitación, conocimiento, investigación, difusión y disfrute del patrimonio cultural de Euskadi, incluido el patrimonio cultural inmueble y arquitectónico; y promover el acceso y la participación de las personas en la vida cultural en condiciones de igualdad y no discriminación.
El CES Vasco valora positivamente el Anteproyecto y comparte sus premisas sobre el papel fundamental de la cultura en la configuración de la identidad personal y colectiva, así como la especial protección y promoción de la cultura vasca y del euskera. Destaca asimismo los objetivos de promover, a través del patrimonio cultural, la igualdad, la cohesión social, la sostenibilidad económica, social y medioambiental, y la diversidad y el pluralismo cultural y lingüístico.
Junto a ello, el Consejo subraya la dimensión económica de la cultura como generadora de empleo, emprendimiento, innovación y actividad empresarial, y la necesidad de garantizar la universalidad en el ejercicio de los derechos culturales. En relación con el papel de las empresas, comparte los objetivos de mejorar la coordinación del Sistema Cultural de Euskadi, fortalecer la colaboración entre sus agentes, impulsar las industrias culturales y creativas, favorecer la sostenibilidad económica del sector y desarrollar fórmulas de colaboración público-privada.
Para alcanzar estos objetivos, el CES considera necesario integrar el tejido empresarial atendiendo a los principios de voluntariedad cuando corresponda, seguridad jurídica, proporcionalidad, simplificación administrativa y respeto a la dimensión y capacidad de cada empresa, evitando que el posterior desarrollo reglamentario genere nuevas cargas empresariales no suficientemente delimitadas.
Asimismo, plantea reforzar la participación de los agentes económicos y sociales en la gobernanza y desarrollo del Sistema Cultural y analizar de manera específica los potenciales costes administrativos y económicos que determinadas obligaciones previstas en el Anteproyecto podrían ocasionar a las empresas.
Relación turismo y Cultura
Respecto a la relación entre cultura y turismo, el CES Vasco considera que el Anteproyecto aborda principalmente el impacto de la cultura sobre el turismo, pero no en la misma medida el impacto del turismo sobre la cultura y sobre el acceso a esta por parte de la ciudadanía vasca.
En este contexto, señala el desarrollo de un modelo cultural de macroeventos en el que puede desdibujarse el factor cultural en favor de la atracción turística y la rentabilidad, y plantea incorporar una visión más holística de esta relación. Propone referenciar esta preocupación en la nueva Ley, reforzar la coordinación con el departamento competente en turismo e impulsar mecanismos que tengan en cuenta la opinión de la ciudadanía sobre la idoneidad y el acceso a los macroeventos culturales, considerando también sus posibles externalidades negativas.
Accesibilidad universal
Por último, el Consejo valora muy positivamente que el Anteproyecto reconozca la cultura como un bien esencial e incorpore los principios de igualdad y no discriminación, y considera que constituye una oportunidad para reforzar la perspectiva de la discapacidad.
En este sentido, plantea incorporar como referencia la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, integrar transversalmente la accesibilidad universal y cognitiva y garantizar la participación activa de las personas con discapacidad y de sus organizaciones representativas en el diseño, desarrollo, seguimiento y evaluación de las políticas culturales. Asimismo, subraya que las personas con discapacidad no son únicamente destinatarias de la oferta cultural, sino también creadoras, artistas, profesionales y agentes culturales, por lo que debe garantizarse tanto su acceso a la cultura como su derecho a crear, participar y contribuir a ella en igualdad de condiciones.

