CIC biomaGUNE crea nanopartículas para un mejor diagnóstico médico por imagen
- Estrategia Empresarial
- 04-Noviembre-2026
Lucía Cardo y el investigador Michele Cesco, uno de los autores del estudio. Foto: CIC biomaGUNE
Los agentes de contraste son compuestos que se administran habitualmente en los análisis clínicos para mejorar la diferenciación entre los distintos tejidos o dar visibilidad a estructuras o fluidos dentro del cuerpo, y facilitar así el diagnóstico médico. Un estudio liderado por la investigadora Lucia Cardo y el profesor Ikerbasque Maurizio Prato (ambos de CIC biomaGUNE) confirma que los nanodots o nanopuntos de carbono cargados con manganeso podrían ser la nueva generación de agentes de contraste para las imágenes de resonancia magnética. Los resultados del estudio, publicado en la revista científica ACS Nano, han puesto de manifiesto su gran potencial.
Estas nuevas nanopartículas esféricas desarrolladas en el Laboratorio de Bionanotecnología del Carbono liderado por Prato tienen un tamaño de aproximadamente cinco nanómetros (un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro) y están formadas principalmente por carbono, con una pequeña cantidad de manganeso. “A pesar de estar presente en proporciones muy bajas, el manganeso queda firmemente integrado en la estructura de la nanopartícula, lo que permite aprovechar sus propiedades para generar un excelente contraste en resonancia magnética. De hecho, su rendimiento es comparable, e incluso superior en algunos casos, al de agentes de contraste utilizados actualmente”, afirma Cardo.
Los nanopuntos de carbono con manganeso muestran un gran potencial como agentes de contraste para resonancia magnética
En resonancia magnética habitualmente se emplean como agente de contraste compuestos que contienen gadolinio, un metal con propiedades magnéticas que ayudan a resaltar tumores, vasos sanguíneos o tejidos dañados. Aunque estos compuestos han sido esenciales para el diagnóstico médico durante casi cuatro décadas, su uso puede conllevar riesgos de salud en pacientes con insuficiencia renal, además de contribuir a la presencia persistente de gadolinio en el medio ambiente, ya que estos compuestos pueden pasar a las aguas residuales y son difíciles de eliminar durante su tratamiento. Por lo tanto, se buscan alternativas más seguras y sostenibles como el manganeso, que además presenta un menor coste que otros metales pesados. El objetivo de este estudio ha sido construir una primera plataforma basada en nanodots de carbono dopados con manganeso que sea estable, reproducible, bien tolerada y detectable mediante resonancia magnética.

