Bizkaia refuerza la gestión de la movilidad con un nuevo edificio y la modernización eficiente del centro MKZ

Elixabete Etxanobe visita las instalaciones renovadas, que incluyen una sala de control de dos alturas, una sala de crisis y la ampliación de la plantilla

El nuevo edificio se ha diseñado para atender la red actual, pero también para dar servicio a las incorporaciones futuras. Foto: DFB

Bizkaia da un paso adelante en la gestión inteligente de su red viaria con la inauguración del nuevo edificio del centro de gestión de la movilidad MKZ (Mugikortasuna Kudeatzeko Zentroa), una infraestructura clave que refuerza la capacidad de respuesta ante incidencias y anticipa los retos de la movilidad futura.

El centro de control de la movilidad, ubicado junto a la entrada a los túneles de Malmasin, inició su actividad en 1973 y, desde entonces, ha ido adaptándose al crecimiento de las infraestructuras de carreteras de Bizkaia. Sin embargo, el crecimiento sostenido de nuevos proyectos estratégicos —como la remodelación de los túneles de La Avanzada y Artaza, la futura variante de Markina o las intervenciones en la BI-636 y la BI-30 (N-637), junto al inminente inicio del túnel bajo la ría— ha hecho imprescindible una renovación en profundidad del centro desde el que se coordinarán todas estas actuaciones. De hecho, el nuevo MKZ se ha diseñado no solo para atender la red actual, sino también para la que viene: más túneles, más datos, más exigencia en seguridad, más necesidad de coordinación.

La diputada general, Elixabete Etxanobe, ha visitado hoy estas instalaciones modernizadas, más eficientes y adaptadas a una realidad cada vez más digitalizada. “MKZ es el cerebro de un sistema que cubre 1.104 kilómetros de la red foral de carreteras, incluyendo 17 túneles y 210 kilómetros de autopistas y carreteras de alta capacidad. Este cerebro procesa cada día, en tiempo real, más de cinco millones de datos. La información que captan los sensores y las cámaras se transmite hasta aquí a través de una red propia de fibra óptica”, ha explicado.

Transformación en dos fases

MKZ inició a finales de 2024 un ambicioso proceso de transformación, dividido en dos fases, y destinado a mejorar la eficiencia y a incrementar la capacidad operativa del centro. La primera ha sido una fase de ampliación, que ha supuesto la construcción de un nuevo edificio anexo al existente en el que se han instalado: nuevas salas de control de operaciones, sala de crisis, sala de reuniones, despachos y una sala técnica con los equipos necesarios para el funcionamiento de la sala de control de operaciones.

La segunda fase se ha centrado en la reforma del edificio ya existente, que ha incluido la renovación de la fachada y la cubierta, y la reordenación de las instalaciones en las plantas según las diferentes secciones: mantenimiento, operación y personal técnico.

La intervención ha dotado al MKZ de una nueva sala de control de doble altura equipada con un videowall ampliado, que ha pasado de 20 a 32 pantallas LED de 55 pulgadas. Además, incorpora por primera vez una sala de crisis, diseñada para gestionar incidentes de especial relevancia con mayor eficacia.

El proyecto también ha supuesto un refuerzo de los recursos y capacidades operativas del servicio para mejorar la respuesta ante incidencias y garantizar un funcionamiento más eficaz y seguro de la infraestructura. El número de puestos en el área de control se ha incrementado, al igual que en las áreas de oficina, que han pasado de 15 a 24 puestos de trabajo. Se han duplicado los espacios del taller y se han modernizado las zonas de vestuarios y office. La actuación ha abarcado una superficie total de 1.044,61 metros cuadrados, lo que supone un incremento de 444,17 metros cuadrados respecto al edificio original.

Sostenibilidad

MKZ ha apostado por una mejora integral de la envolvente del edificio, con una fachada caracterizada por lamas verticales de madera que reducen la huella de carbono y aportan una identidad arquitectónica contemporánea.

La sostenibilidad ha sido uno de los ejes del proyecto. Entre las medidas adoptadas destacan la instalación de 35 paneles fotovoltaicos para el autoconsumo energético, el uso de madera como material principal, la incorporación de estrategias pasivas como voladizos o aperturas cenitales orientadas al norte para evitar deslumbramientos en la sala de control, y la instalación de sistemas de climatización de alta eficiencia.

Estas actuaciones han permitido alcanzar una certificación energética A y una reducción de emisiones equivalente a la plantación de 246 árboles.

El rediseño del edificio ha incluido también una reorganización de los flujos de trabajo para optimizar la operatividad del centro, aumentar su capacidad y mejorar las condiciones laborales, incluyendo la posibilidad de acceso al exterior desde todas las plantas, una demanda creciente en los espacios de trabajo contemporáneos.

Con esta modernización, Bizkaia se sitúa en la vanguardia de la gestión de la movilidad. Las carreteras avanzan hacia un modelo cada vez más inteligente y conectado, capaz de generar y transmitir información en tiempo real. MKZ está preparado para integrar estos sistemas, como las balizas que permiten enviar datos desde los propios vehículos al centro de control.

Asimismo, tecnologías como la conducción conectada y automatizada o el sistema eCall, que activa de forma automática los servicios de emergencia en caso de accidente, permitirán reducir de forma significativa los tiempos de respuesta. El objetivo es reforzar la seguridad de los usuarios, minimizando el riesgo de accidentes y mitigando sus posibles consecuencias.

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