Todo territorio necesita sus faros: estructuras que no solo orientan, aportan seguridad y conectan rutas, sino que también iluminan el camino hacia el futuro, preparando el terreno para el cambio. En el caso de Euskadi, la reciente puesta en marcha de los llamados Faros de Innovación simboliza perfectamente esa vocación de cambio y será determinante para abordar los grandes retos que marcarán nuestro desarrollo económico, social y tecnológico en los próximos años. Su objetivo es acompañar a la sociedad y a la industria vasca en las tres grandes transiciones —digital, energética y social— con transformaciones profundas que generen un impacto p

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