La pasada edición de la Guía de la Innovación la prologaba apuntando que el contexto internacional comenzaba a complicarse. La presidencia norteamericana de Donald Trump estaba introduciendo cambios importantes en las relaciones comerciales y la globalización. Y desde Europa, los informes de Letta y Draghi advertían de que el viejo continente corría el riesgo de diluirse en un mundo con el eje en el Pacífico. Y en estos doce meses, las cosas no han hecho sino acelerarse. Es cierto que nuestra posición de partida es bastante aceptable, aunque aún lejos de los líderes europeos. La inversión en I+D en 2024 ha alcanzado los 2.114,2 millones de

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