2025 ha sido otro año marcado por acontecimientos geoestratégicos de enorme calado que han alterado, quizá de forma definitiva, el tradicional marco de relaciones comerciales y diplomáticas, con afección directa, entre otros, al ámbito energético. Por el momento, la incertidumbre global ha llegado para quedarse.Es un escenario que demanda una adaptación continua del presente y una preparación rigurosa para el futuro. También en el ámbito energético, que es el factor que condiciona las oportunidades y la competitividad de cualquier economía y el bienestar de su ciudadanía. Ese es el contexto en el que se enmarcan los Proyectos Transformadores
