La adopción de la nube soberana se consolida como pilar estratégico para proteger los datos críticos en Europa

Para Aire, esta solución ofrece soberanía 100% (geográfica y operacional), ya que protege a las empresas bajo el marco legal europeo, garantiza la residencia de datos y mitiga riesgos ante las exigencias de la directiva NIS2

Los datos de mercado de la compañía respaldan esta tendencia: el 57% de las organizaciones ya priorizan la soberanía por motivos de ciberseguridad y un 51% lo hace para cumplir con los requisitos regulatorios. Foto: Aire

Proteger los datos se ha convertido en una de las grandes prioridades estratégicas de las empresas europeas. La creciente digitalización de sectores clave y altamente regulados como la banca o la administración pública ha elevado de forma exponencial el volumen de información crítica que gestionan las compañías. Sin embargo, consideraciones parecidas aplican también a otros sectores que manejan datos sensibles, como por ejemplo las empresas de retail, las utilities y el sector farmacéutico, entre otros. Ante este escenario, las soluciones de nube soberana se erigen como la respuesta necesaria a las nuevas exigencias de ciberseguridad, soberanía del dato y continuidad de negocio en Europa.

Y es que garantizar que los datos sensibles permanezcan alojados, procesados y protegidos dentro de las fronteras legales de la Unión Europea y bajo marcos de cumplimiento comunitarios es ya esencial para las organizaciones que buscan mitigar riesgos regulatorios y de seguridad.

Zigor Gaubeca, CIO de Aire, afirma: “Hoy, hablar de nube ya no es solo hablar de escalabilidad o eficiencia. Es hablar de control, cumplimiento y confianza. La nube soberana permite a las empresas europeas proteger sus activos digitales más críticos en un entorno alineado con las exigencias regulatorias de la Unión Europea y con la necesidad de preservar su autonomía frente a injerencias externas”.

La seguridad y la regulación redefinen la infraestructura digital

La evolución del entorno regulatorio y geopolítico ha situado la soberanía digital en el centro de la agenda corporativa. Las empresas requieren de proveedores e infraestructuras de proximidad para operar con plenas garantías.

En esta línea, el informe Cloud Nation 2026, elaborado recientemente por la tecnológica Aire (antiguo Grupo Aire), revela que la necesidad de ejecutar la infraestructura a nivel nacional responde a factores de alta relevancia corporativa: las preocupaciones sobre seguridad o protección de datos (57%) y los requisitos reglamentarios de cumplimiento (51%) lideran los motivos de adopción, seguidos de cerca por las expectativas de los clientes (47%) y los requisitos de rendimiento o latencia (47%).

Al mantener los datos dentro del perímetro jurídico de la Unión Europea y bajo operadores sujetos a legislación comunitaria, las organizaciones reducen la incertidumbre legal y minimizan la exposición a normativas y accesos extraterritoriales. Este factor demuestra que las decisiones de arquitectura digital ya no solo evalúan la ubicación de los datos, sino también riesgos no tecnológicos que obligan a involucrar directamente a áreas como compliance y dirección general.

NIS2 como catalizador de la resiliencia operativa

La urgencia por adoptar entornos soberanos se ha acelerado con la entrada en vigor y plena operatividad de la Directiva Europea de Ciberseguridad NIS2, que traslada la responsabilidad legal de la seguridad digital directamente a los consejos de administración.

La implementación de esta normativa plantea retos complejos para el tejido empresarial. Aquí, la gestión de vulnerabilidades y parches (50%) y la continuidad de negocio y recuperación ante desastres (49%) son las áreas más desafiantes para las compañías europeas. Ante la obligación de parchear puntos débiles críticos casi de inmediato para evitar ataques zero-day, o de mitigar riesgos de dependencia externa, las infraestructuras cloud soberanas y las estrategias multicloud locales se convierten en el recurso óptimo para asegurar la resiliencia y la continuidad de las operaciones.

El proveedor cloud como muro de contención

En el caso de sectores con un alto nivel de criticidad, como el financiero, el legal o el de infraestructuras críticas, disponer de un proveedor cloud soberano de confianza actúa como un verdadero muro de contención contra amenazas y accesos indebidos.

Esto cobra especial relevancia ante las estrictas exigencias de la ya mencionada NIS2, como el sistema de notificación de incidentes significativos a las autoridades en un plazo máximo de 24 horas. Cumplir con este requisito de manera eficiente resulta prácticamente inviable sin herramientas de detección y aislamiento automatizadas provistas por el operador cloud. En un contexto donde gran parte de las amenazas en la nube se deben a abusos de APIs mal configuradas, la gestión de accesos y la monitorización constante son diferenciales.

De hecho, los datos sectoriales de Aire confirman que, para las organizaciones que emplean servicios en la nube, los requerimientos más complejos de la NIS2 son la gestión de parches (20%), la continuidad de negocio y recuperación (19%) y la detección de amenazas (18%). A esto se suma el desafío crítico de la gestión de identidades; bajo el nuevo marco regulatorio, ya no basta con un esquema clásico de usuario, contraseña y OTP, sino que se exige garantizar de forma inequívoca que quien accede es realmente quien dice ser. 

“La protección del dato es hoy una cuestión de negocio, de reputación y de resiliencia. Apostar por infraestructuras de nube soberana significa asegurar que la información crítica de las empresas permanece donde debe estar: protegida, bajo jurisdicción europea y fuera del alcance de controles ajenos a su marco legal”, concluye Gaubeca.

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